martes, 1 de noviembre de 2016

Sirenas silenciosas


Cada noche, abiertas las ventanas
en la esperanza de la nocturna sorpresa
que la brisa del Mediterráneo
cumpla el milagro de regalarme
el canto del mar.

Agláope silenciosa
creemos playas furtivas
que oculten el brillo de tu pelo
entre las montañas.

Cada noche, abiertas las ventanas
las piedras que salpican la era
piden al rocío que suplante al salitre
y las transforme en el trono
de la joven sirena.

Ligeia seductora
paseo cautivo frente al acantilado
celoso del oído del mochuelo
buscando un mínimo susurro.

Cada noche, abiertas las ventanas
el pastor envidia las olas del mar
imaginando lechos de azul y espuma blanca
donde acariciar plateadas escamas
y paladear la fina espina de tus labios.

Joven sirena,
empuja mi barco a las rocas.


Fotografía: Jaume Fuster



domingo, 30 de octubre de 2016

Solo


Sólo quiero ser lo que no tienes,
tu ausencia.

El aire entre tus barrotes,
la luz detrás de tu sombra,
la historia que debe continuar.

Sólo quiere ser lo que te falte,
tu ausencia.

Un susurro al despertar,
una canción al amanecer,
un beso de despedida.

Sólo quiero ser lo que tú dejas
el vacío que regalas al moverte,
la gota de lluvia que tus pies
no permiten alcanzar la hierba,
la brisa que recoge tu perfume.

Sólo quiero ser,
tuyo aunque nunca estés.




sábado, 29 de octubre de 2016

Un segundo


Solo siendo tan breve
pude guardar la intensidad
     del aire 
          que rozó 
               tu piel desnuda.


Fotografía: Anne Marie Heinrich


viernes, 28 de octubre de 2016

365


Hemos dado otra vuelta al Sol
tan unidos como meteoros y astros nos han concedido.
Hemos perdido estrellas en este largo viaje
aunque sabes que serán eternas acompañantes.

Hermes nos regaló lo que Zeus pretendió negarnos
acercándonos noticias diarias asidas a sus alas,
espía de nuestras noches, ladrón de nuestros sueños.

Lejana Afrodita, la estrella vespertina que me da vida
decora de azul el pecho del hijo de Gea,
encadenando a Crono, eterno por unos minutos. 

Ares perdido, tras nuestro encuentro, nacido de la flor de Cloris
bañado en tus cálidos mares luna tras luna
que Hades no nos alcance y demos mil vueltas más.


Fotografía: Sara Tapia



jueves, 27 de octubre de 2016

Luz


Y si solo fuese luz,
para poder rodearte.

Y si solo fuese sombra,
para tocar tu oscuridad.

Y si fuese raso blanco,
para acariciar tu vientre.

Y si fuese ventana,
para mirarte cada noche.

Y si solo fuese nada,
para poder serlo todo.

Para rodearte sin luz.
Para iluminar tu sombra.
Para cubrirte en el raso.
Para abrirte a la noche.

Modelo: Vivian
Fotografía: Kuo-Dano



domingo, 23 de octubre de 2016

Eternos


Jim cruzaba como cada día
ensimismado, sin ver los semáforos
su inseparable libreta de tapas verdes
en su izquierda,
cigarrillo y cerveza en su diestra
muriendo a cada paso
rumbo al Whisky a Go Go
brújula precisa que apacigua
infiernos que nadie más comprende
bautizando risas incontenibles
danzando desnudos al Rey Lagarto.

Bob clavó sus botas
sobre seis dedos de nieve
mezcla de fastidio e indiferencia
tras saltar del mercancias
guantes raídos y dedos salvajes
aferrados a la funda de una guitarra
el frío bendecía los labios
los labios bendecían el Jim Beam
botellas para bendecir
cada día que te mantienes en pie
tras las huellas de Woody.

David la miró con su ojo izquierdo
y viajó al caos y al color.
La miró con su ojo derecho
y se sepultó en sombras y ruinas
Lázaro, moriremos un día más
en las ruinas del viejo Berlín
Viajaremos al espacio, como cometas
moveremos las estrellas
seremos como ellas
bellas, frías y distantes.
Saludemos a Tom.

Janis gritó de rabia
pisó el pedal derecho del mercedes
con la furia de una bomba nuclear
y la insolencia de 26 soles
cruzó la autopista un millón de veces
con risa enloquecida
ningún poli fue lo bastante rápido
ningún cactus lo suficiente afilado
ningún polvo el adecuado
Gritos salvajes de una perla
enterrados en el Pacífico.

Jimi hizo temblar los dedos
del mismísimo Dios
incapaz de encender un cigarrillo
miró a todos desde el espejo
la imagen invertida y osada
en equilibrio sobre seis cuerdas
insolente y libertino, Joe, ¿a dónde irás?
fabricas tu propio infierno
sudoroso e imprudente de tetas desafiantes
infierno eléctrico, ángel negro
desafiante.

Volvimos anoche a vuestro lado
como cada noche volvemos
entre el humo y el sudor
y el alcohol y las risas
y la lluvia y la nieve.

Y volvisteis, volvéis.


















Desiertos


El mundo desaparecía
intranscendente
mientras recorría
el desierto
dibujado entre las líneas rectas
de tu cama
y las mil curvas soñadas
de tu cuerpo.

Cuando los labios
se resecan
y todo el cuerpo
se inflama
el paseo donde sólo importa
lo inmediato
el camino donde el sudor
es tu amigo.

Mil días en el desierto
buscando un oasis.