Buscaba palabras
cálidas, breves
y sólo encontré silencio.
Silencios de los que soy amante
el tuyo torna insoportable
sombra, que me nubla.
Nublados cielos de metal
acechando párpados y labios
esclavos de ver, de anhelar.
Anhelantes rocas desnudas
salpicadas de viento y espuma
embriagadas en su alma de siglos.
Cien años persiguiéndote
en silencio frío, eterno
con palabras, te buscaba.






