martes, 11 de octubre de 2016

El buscador


Buscaba palabras
cálidas, breves
y sólo encontré silencio.

Silencios de los que soy amante
el tuyo torna insoportable
sombra, que me nubla.

Nublados cielos de metal
acechando párpados y labios
esclavos de ver, de anhelar.

Anhelantes rocas desnudas
salpicadas de viento y espuma
embriagadas en su alma de siglos.

Cien años persiguiéndote
en silencio frío, eterno
con palabras, te buscaba.



sábado, 8 de octubre de 2016

Corsario


Hoy nadaré en tu océano
surcaré tu pecho y tu pubis.
Seré corsario intrépido
y me tatuaré tu voz
a sangre y fuego.



jueves, 6 de octubre de 2016

Alba


Sumergido su cuerpo en besos suavísimos
arrancando recuerdos que nunca existieron
nunca imagen tan viva conocieron mis ojos
nunca tacto más cálido encontraron mis manos.

Puede ser un hechizo, no lo dudes, mi hada
me he dejado embrujar a las luces del alba
encarcelado mi cuerpo en tu lecho, en mi alcoba
recorro el gran bosque persiguiendo tu risa.

En días de gloria cuando visten las calles
te siento empapada mojando mi vientre
proyectando tu sombra en mi cuerpo indefenso.

Entonces suspiro, en tu lecho, en mi alcoba
palabras de euforia, de luz, de alegría
y me siento feliz de poder recordarte.

Recuerdos reales que nunca existieron.



jueves, 29 de septiembre de 2016

Brumas


Entre brumas
caeré rendido.
Me dejaré devorar
por los cuervos,
perderé los ojos,
manará mi sangre.

Amaneceré
en un mar rojo,
pero con una sonrisa.
A tu lado.



miércoles, 28 de septiembre de 2016

Ayer

Ya no sé distinguir el calor de tus besos
mariposas furtivas tililando en la noche.

Cuántas veces reí contemplando tu risa
y ahora ni río, ni océano ni llanto.

Cada noche sentí la música de tus pasos
ni orquesta, ni trueno caminan a mi lado.

Ahora que tus manos hielan mis venas
recuerdo cada instante lo que tú eras.

El calor,

la risa,

la música...



martes, 27 de septiembre de 2016

Baalbek


No seas tragedia,
ni océano,
ni tormenta.

No seas drama,
ni llama,
ni relámpago.

Sé sólo aire,
sé lluvia
y jazmín
y dalia.

Que el aire que me rodea
reconozca tus pulmones.
Que la lluvia que me refresca
sea hija de tus labios.

Permíteme yacer aquí
en el barro de Baalbek
más allá de los límites,
donde reinan las estrellas.

Hundirme en el jardín ausente
y regalar mi carne torturada
al alimento de la tierra marchita.

Y quien sabe
si tu aire, si tu lluvia,
si mi carne, si mi sangre,
darán la vida, al fin,
a aquella flor nueva que sueño
y provoque tu sonrisa.


martes, 20 de septiembre de 2016

Sinceramente

Cuando lo apasionante
haya muerto
te mentiré sinceramente,
eternamente.

Nunca verás una sombra de duda,
no sentirás mi cuerpo dormido.

Cuando todo se haga difícil,
cuando ya no sepa mirarte,
miénteme sinceramente,
eternamente.

Recuérdame el primer día
y dime que todo está bien.