sábado, 10 de diciembre de 2016

Resumiendo

Quise resumir el amor en tres palabras,
escribí tu nombre
y me sobraron dos.


Fotografía: Grabriele Rigon



viernes, 9 de diciembre de 2016

Háblame

Háblame.
Háblame como si hubiese muerto,
como si ya nada importase.

Háblame con la ternura de las flores,
sin el pudor de quien es escuchado.
Háblame como si el mundo se detuviese
y ya nada tuviese sentido.

Háblame con la frialdad del mármol,
con la dureza del bronce,
con la seguridad de quien no tendrá réplica.
Con la sinceridad de una sombra.

Háblame como si ayer fuese mañana,
como si la resaca fuese eterna,
como si nunca hubieras muerto a mi lado,
como si nunca hubiera soñado en tus brazos.

Yo te escucharé.
Yo te escucharé.

Te escucharé.









jueves, 8 de diciembre de 2016

Delicadeza


Podría ser tan delicado,
como una fugaz acuarela.

Una gota de tinta azul
en un lienzo virgen.

Una lágrima de lluvia,
en tu ventana esta noche.

Una nota perdida,
apenas murmurada.

Podría ser el silencio,
que te espera escondido.

O un caballero de otoño
que adora a su reina.




miércoles, 7 de diciembre de 2016

Laberintos


Cómo podría negarme
si la arena se hace cristal
cuando nos miramos.

Si puedo respirar
tu primer suspiro.
Si puedo temblar
con tu primer temblor.

Romper el hilo que me ata
al mundo de los cuerdos
y perderme en tu laberinto
sin buscar la huida.

Si puedo ver
en noches sin luna.
Si puedo caminar
sin conocer la tierra.

Arrastrarme cada mañana
magullado por tu ausencia
y encontrar sentido
a otro amanecer.

Cómo podría negarme
si sin ti, no habría sueños
ni esperanzas.






martes, 6 de diciembre de 2016

Otoñito


He caminado, otoñito,
pisando las hojas caídas,
al calor de tu voz.

Hubiese deseado tus pies
descalzos en la hierba,
al lado de los míos.

Hemos fracturado el tiempo
escaso, vivido juntos.
Y he sentido tu brisa.

Te clavaste en mis pupilas,
redibujaste sonidos,
alteraste la memoria.

Y caminamos juntos, otoñito,
pisando las hojas caídas.











domingo, 4 de diciembre de 2016

Preguntas


¿Te has atrevido a preguntar
a quien gritan los ángeles?
¿Si son felices? ¿Si te envidian?

¿Y si yo pudiera contestarte?

Sentarme contigo, compartir un café
y contarte que perdería mis alas
por caminar descalzo a tu lado,
por pisar cada charco del camino 
y desangrarme en tus heridas.

¿Si te confesase que nada es casual?

Que elegí mi destino, caer en la trampa
bailar desnudo a la luz de tu sombra
extender los brazos y rozarte levemente
recrear la vida y la muerte cada noche
en una caótica sinfonía.

Si un día te atreves a preguntar
yo te daré la respuesta.


















jueves, 1 de diciembre de 2016

Árboles


Caminaremos entre árboles y nieblas
mientras nos brillan los ojos
enredando nuestros cuerpos
hasta que nos venza el sueño.