jueves, 27 de abril de 2017

Extraño

¿Y qué si me siento extraño?

¿Y qué si me siento perdido,
absurdo,
sordo y ciego?

¿Y qué si el tiempo
ha agrietado tus manos
si yo adoro vivir en tus grietas?

Quema la luz de medianoche
en compañía de búhos y zorros.
Arde el bosque, en silencio
agostando húmedos párpados.

¿Y qué si se sonrojan mis dedos
cada vez que simulan tocarte?

¿Y qué si hoy invento tu cuerpo,
tu voz, 
tu sabor?

¿Y qué si el aire que nos separa
es una tormenta, si estoy dispuesto 
a aventurarme en ella?

La ciudad sigue tatuada
con millones de palabras.
Aquí solo el sonido del viento
conversa con las piedras.

Te extraño, sí.


Te extraño.




viernes, 14 de abril de 2017

Tres

Nadie más podía verlo
sólo ellas y yo
podíamos sentirlo.

Sonreían,
me sonreían
y corrían por el campo.

El bosque se hizo infinito.
Y los días.
Moviendo alegres su cola.





domingo, 2 de abril de 2017

Tierra

Nos hicimos tierra
dejándonos marcar por su piel anciana.

Nos hicimos verde
dejándonos acariciar por sus flores arco iris.

Nos hicimos mar
dejándonos bañar por el origen del mundo.

Nos hicimos aves
dejándonos seducir por la brisa milenaria.

Nos hicimos ángeles 
soñando que el cielo sería infinito.

Nos hicimos fuego
para arder contigo.



martes, 28 de marzo de 2017

Cinco muertes

Nos faltaron dedos,
labios
y piel.

Nos sobró deseo,
ansia
y sudor.

Nos separó
un inmenso 
milímetro.

Recorrimos
mil kilómetros
en una noche.

¿Cuál era el camino?
¿Cuál era el destino?

Vivir
cinco muertes
en un parpadeo.

Conocer la saliva
dulce
en tus labios.

Descrifrar
las palabras
y humedecerlas.

Recorrimos 
un inmenso
milímetro.

Una noche.



martes, 21 de marzo de 2017

Punto y come

Cada día,
un interrogante,
un paréntesis,
sin cerrar,
dos puntos.

No te apartes,
coma, y punto
y coma,
repíteme,
con tu acento.

Puntos suspensivos.
No tardes.



lunes, 13 de marzo de 2017

Abismos

Miré el abismo, confiado
en la fuerza de mis alas
arrogante, como Ícaro reencarnado
frágil, como un joven ángel.

Tan fino el hilo que apenas me sostiene
infinito, sin principio ni fin. 
Invisible.

Caminé en silencio
con los ojos vendados
sin importarme el vacío.

Sin atender a tormentas
encadenado al fino cabello
que me protegía del abismo
y me enredaba entre sus dedos.

Me deslizo en el agua
lejos de la tierra
perdido en el tiempo.

Sin destino
sin futuro
sin alma.












domingo, 12 de marzo de 2017

Ella

Soñé que soñaba.
Y allí estaba ella.
Ella.

Ella.
De corazón inabarcable.

Ella.
De risa contagiosa.

Ella.
La que ilumina las tormentas.

Ella.
Que me regala todas sus lágrimas.
De tristeza
de alegría
de placer.

Ella.
Que pinta de belleza el mar.

Ella.
Una emoción que camina.


Y se desborda.